"Because at the end of the way you will find a light, the kind of light that never lies, the kind of truth that you will never find in another world. Feel free and write."

sábado, 10 de marzo de 2012

Sueño de nada


Son las dos de la mañana y mi mente cruza abismos a pasos agigantados, me siento débil, mi corazón se parte cada vez en dos, rápidamente desaparezco de esta realidad que aparenta ser real. Pues muchas veces he visto caer la lluvia desde mi ventana, muchas veces he oído el ladrar de los perros, muchas veces he caminado por el mismo lugar, pero aún me pregunto por qué todo es así. Aún me pregunto por qué el corazón es tan susceptible, por qué en mí los sentimientos afloran tan fácilmente y me empujan sin cuidado. Más te miro junto con los demás, todos son iguales, cada uno de ustedes me observa fijamente, me toman de la mano y luego me sueltan; así es el mundo de los sueños. Pero ahora digo, ¿es esto un sueño? Porque cada vez que camino el Sol se esconde de mis pensamientos, me mira desde lejos, me dice que me calle por un momento… Ahora tu silencio me perturba, inquieta mi ser, aprieta mis vísceras sin pensar en mi dolor; el silencio del mundo termina de a poco con el sentir de nuestros cuerpos. Sin embargo, aún confío en la dualidad de las cosas, en aquel “tal vez” de la existencia humana, en la relatividad de nuestro pensamiento como tal; calla el mundo al verte pensar. Luego me siento en el regazo de nuestros padres, ambos iguales ante el Universo, aquel que es uno y que a pesar de ser uno puede contener dos grandes verdades; es la realidad de la lógica que hasta un primate comprende si sólo se dedica a oír. Pero yo hablo y no callo y por eso te extraño, porque ahora que ya todo es confuso y que la estabilidad se ha perdido me atrevo a sentir de nuevo lo que había dejado en el olvido; violentas tormentas que alguna vez dejaron de estar presentes con el pasar del tiempo. Finalmente, caen las lágrimas y se agotan las instancias, caminan los mendigos y se esconden las estrellas, explota el mundo pero la vida continúa, lloran los burros y las flores se marchitan; vida, tú que me contradices cada día. Aún así miro la noche, que pacíficamente me recuerda el miedo de esta rutina, pero que a la vez, al nublar mi vista, me ayuda a imaginarte detalladamente y pensarte con el eterno cariño de esta alma, alma mía.
            
Cristóbal
11/03/12

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