"Because at the end of the way you will find a light, the kind of light that never lies, the kind of truth that you will never find in another world. Feel free and write."

domingo, 24 de julio de 2011

Simplemente eso.-

Si decir mentiras me llevara al cielo, diría que eres la gran escoria de este mundo; si me pidieras que te dijera lo que siento simplemente guardaría silencio, alma mía permíteme apreciar este momento. Hoy tu mano me extiendes, te aseguro que mis sueños no mienten; tus ojos me cuentan la historia, tardes de amor y sueños de locura. Más ahora que mi mente confusa se encuentra, te aseguro que un predador no sería capaz de dar veinte vueltas por su presa como yo recorrería el mundo para entregarte mi nobleza. Oh alma mía, corazón puro lleno de fantasías; si lees esto no te alarmes, es solo producto de mis agonías.

Cristóbal Vásquez Q.
25 de Julio de 2011

En la banca de mis sueños

Sentado puedo verte ente de mis sueños, amor de mis deseos. Otro día se va más tu recuerdo sigue en mi memoria y tus palabras en mi corazón; no concilio el sueño sin antes decirte cuanto te admiro, aunque sea producto de mis desvelos. Puedo sentir tu alma en armonía junto a la mía, en aquella banca que nos trajo a la vida.

Hoy te observo nuevamente más aún te encuentras ahí, sentado y esperando a que vaya por ti. De ti me escondo dulce amor de tardes de escritura, de conversaciones con la almohada, de miradas conquistadoras; en la misma banca te espero más aún no comprendo el quedarme en silencio por todo este tiempo.

Cristóbal Vásquez Q.
25 de Julio de 2011

martes, 19 de julio de 2011

Desvelo

Entre sus ojos aún no duermo
Dulce esbozo de un recuerdo,
Que esconde toda su hermosura
Y me impide verte con dulzura.

En mis sueños te vivo,
Te siento y te admiro;
Más ahora que no duermo
Siento el miedo de este gran tormento.

Dulce luna lléname con tu rocío,
Cielo que me miras dame un respiro;
Que tus ojos me den la clave
Para poder cerrar los míos.

Con tus besos sueño,
Con tu voz estremezco;
Dulce alma mía espérame
Que por ti voy en mis fantasías.

Más aún aquí despierto
Busco la forma de encontrarte,
Pues al tomar un lápiz y papel
Mi alma vuela hacía lo profundo de este ensueño.

Cristóbal Vásquez Q.
20 de Julio de 2011

Sueño

                  Mi almohada estaba más cómoda que antes y mi sueño fue el más dulce de todos; hoy tus labios rocé, aunque sea producto de mi subconsciente. Fuiste la luz de aquella historia oculta y sin demoras, tan fugaz y reconfortante que mi corazón perdió la cordura.
            Despierto buscando explicaciones, más al mirar la luz del día recuerdo que la realidad no amerita a mis decisiones. Te busco entre mis sábanas y aún así nada encuentro, tan solo recuerdos que fueron algo en algún momento; día que apareces y rompes esta fantasía, me quitas el sueño, me quitas la vida.

Cristóbal Vásquez Q.
19 de julio de 2011

Comprometiendo raíces

Dulce luna que en tus cráteres me concebiste
Dale a esta hermosa Tierra la vida eterna,
Que en sus brazos acogedores viertas la felicidad
Y que en su suelo fértil des paso a la humanidad.

Bella Tierra que con tu verde acechas
Al mal hombre que de aguas te ha rodeado,
Pues en tus ojos serenos me inspiras confianza
Dulce hija del Universo.

Más hoy levanto las hojas de tu derrota
Ya que tu gente, dueña de la ética y la moral,
Te ha ensuciado con su escoria.
No llores, mi alma destrozas mi dulce novia.

Hoy en un pacto de amor te prometo el Universo,
Conmemorando que en tus tierras he nacido bella innovadora;
La tecnología hasta la sien te absorta y ahora te digo
“Hermosa Tierra no des paso a la derrota”.


Cristóbal Vásquez Q.
19 de Julio de 2011

Amiga

Noche, que en tus secretos escondes la felicidad de mi día dime dónde están los ladrones de sueños, de alegorías y de cavernas; por favor dime si lo que siento es aún un reflejo de estos días. En sus pensamientos he propuesto insertarme en esta vida, cayendo en sus brazos me encuentro a la deriva de este sentir que tan solo con ilusiones me complica. Su sonrisa, un esbozo de fantasía más su voz, sensata y compasiva, me llevan lejos a la eternidad de mis propios miedos y sueños; me llevan lejos a la fantasía de mis deseos. Oh vida que con tus manos moldeas mi destino, siento miedo de vivir con este sentimiento, miedo a caer otra vez y a soñar con aquello que aún no concreto por completo, el amor.
            Amiga mía, ilumíname con tu luna para poder tomar el camino indicado porque en este momento muero por dentro; muero en el miedo de mis actos y en la duda de sus pensamientos. Hoy sólo me mira, tal vez mañana me tome de la mano. Gloriosa espiga que en mi corazón te has posado, vete de aquí más con miedo me has envenenado; te siento volar pero de mi no te has ido, vete pronto que a menos de un respiro ya estoy vivo.
            En la desesperación de esta noche te pido amiga mía que en paz me dejes tenderme en mis aposentos, pues lleno de vida me siento en este momento. Pero al llegar tú, mi querida amiga, el miedo y la inseguridad se apoderan de esta alma, que por más que busca su destino aún se pierde de camino a casa.

Cristóbal Vásquez Q.
Lunes 18 de julio de 2011

viernes, 15 de julio de 2011

Alas Extendidas (Cuento)


           La noche, protagonista de aquel semblante que iluminaba su imaginación, se hacía presente en el más altanero de sus corazones. Un sollozo, un alma que se corrompe con el sonido de su voz; una luz, incandescente esperanza que ciega a su gestor. Su voz anhelaba comprensión y sus lágrimas la atención del público ahí presente, su emoción la hacía pequeña, su llanto conspiraba contra su privacidad. Corría por aquel insípido bosque alertando a quien quisiera pasear por ahí, sus pasos marcados en el barro, su rostro un simple esbozo de su voz.
            Un amanecer volvía a sus recuerdos una frialdad de nunca acabar, el vacío se hacía inerte, su vista parece perecer. Huía Charlotte del encuentro con la muerte, su alma atónita callaba sin respirar; era solo el recuerdo de un mal sueño, pesadilla de nunca acabar. Sus brazos pequeños ilustraban la tensión de su gran hazaña, evadir a la muerte ¿es eso algo sobrenatural? La lluvia recorría su cuerpo, escultura valiosa de gran admiración. Un “Te  quiero” y una sonrisa había dejado atrás, en otro mundo, en otra parte, en otro amanecer.
            Su mente era aquel código difícil de descifrar que hacía referencia de una muerte por casualidad, tal vez algo intencional e increíble para ser real. El pesar oprimía su pecho y su voz se turbaba cada vez más, en sus manos se encontraba aquel cuchillo, aquel que a mejor vida le ha de llevar. Tenue caía la sangre, un recuerdo ha de dejar, la infidelidad de su esposo, la muerte le ha de llevar. Viajaba ella por el conocido túnel hacia la eternidad, su cuerpo fornido le hacía parecer irreal. ¿Era un hombre o una mujer? Nadie sabía, en su interior residía aquella dulzura que en un cuento ha de perder credibilidad, en su exterior se reflejaba la lucha, una lucha por la libertad.
            La noche ha acabado y sus recuerdos se han turbado más la desdicha le ha acorralado en un martirio hacia la eternidad, su gracia se ha perdido como aquel abismo sin final y en el fin de su vida terrenal le han visto asesinar. A gritos imploraba su protección en el cielo, el perdón de sus dioses, la canción de su desconsuelo; moribunda rodeaba a la intemperie pues sus manos le han sentido caer. ¡Pobre mujer que una perfecta vida llevaba! Desgraciado por siempre se ha vuelto su destino, más la luz de su amor ha perecido. Su hombre, el amor de su vida, muerto se encontraba en el suelo como si le pidiera que a través de un beso le diera vida. Ella lo sentía en su alma, sentía la unificación de sus corazones.
            Oscura y defectuosa caminaba la muerte hacia aquella alma que ya ha truncado su destino, la venganza de un amor que a golpes ha sido destruido. Aún sollozaba, su rostro decaído mostraba el error que había cometido y su corazón agitado, impactado se encontraba por aquel delirio. Corre y corre más nada puede hacer, su camino se estrechaba y se alargaba, ella se hacía más pequeña, Charlotte ha de desaparecer.
            El paraíso le había esperado por montones de años en su imaginación, la luz del Sol como ente persuasivo se hacía presente en el momento de su proliferación. Charlotte caía en el verde césped junto a su nuevo amigo, implorador de mentiras, de imaginación y de consuelo, mágico duende que a sus sueños ha de pervertir. Yacía ella tendida sobre una gran flor, un rojo intenso ha perturbado su pensamiento, su filosofía en un río ha desembocado hacía un mar de pensamientos, de aquellos que la pierden de la realidad. Su boca le llamaba y acariciaba sus labios, pues su nuevo amigo ya le ha aceptado. Sus manos grandes y poderosas le arrebatan su sensibilidad, su muerte se ha olvidado, ahora se ha convertido en paz. Tal vez aquella que buscaba, difícil de comprender pues su propia comprensión había desaparecido. En la eternidad de la noche se encontraba oculto el día, un campo de flores cantaba, en aquel momento, suceso que ella esperaba.
            Dos siluetas tendidas brillaban a la luz del Sol, amigo de todos, amigo del corazón. Luz le entregaba a su alma, felizmente se hacía aparecer, sus lágrimas se habían secado, el amor se ha visto florecer. Sonreía dulce y paciente, él la tomaba de la cintura y el Edén le mostró al amanecer. Un fruto prohibido, señal de sus penurias. Y en su mente se encontraban sus recuerdos, malhechores que atacan durante el sueño; su vida repelía la aventura, sincero corazón que dentro de su pecho había sido oprimido.
            De a poco extendía sus alas y una paz en el fondo la tocaba, llamaba a su amor, aquel que de repente se volvió de su porte. ¿Acaso es que ella ha crecido? Pues su sentir se expandía a dimensiones sin explicación, el roce de sus cuerpos, ilustre imaginación. De lágrimas eran invadidos los ojos de quienes observaban atentos a su desenlace que poco a poco se acercaba, mostrando en el final de sus vidas una alma liberada.
            “Pocos son los que lloran y rompen la encrucijada de sus vidas, muchos anhelan su libertad más ella les incita, les provoca estruendo en las llamaradas de su alma, aquella que con el pecho creen ser capaces de oprimir. En la distancia de sus memorias yace escondida dicha libertad que pocos logran conquistar, quien como en un juego de enamorados ha de participar. Siembran en sus corazones la dicha del amor, lloran por su pérdida, hasta en el mundo más hermoso capaces de representar. Libertad, amor, fieles representantes de nuestras almas hacia la eternidad”.
            Las luces se encendieron pues la función debía acabar, sus corazones entregados en un escenario, exposición del arte y del amor. Sus manos golpeaban su pecho, sus almas añoraban la libertad, lágrimas que reflejan su desempeño, esfuerzo que por muchos ha de fastidiar. Más aquí no termina su vida, acto tras acto ha observado su desdicha, es una dama llamaba Charlotte que luego de una obra ha conocido la libertad, libertad por el amor y por la entrega, ensueño que nunca ha de acabar.

Cristóbal Vásquez  Q.

Frio acogedor

Inhóspito sentido de vida,
Luz que agobia nuestros sentidos;
Guiados por una briza caminan asustados,
Hombres que esperan cambios y prosperidad.

Y su luz se expande al pasar un umbral,
Aquel que de enredaderas era cubierto;
Deteniendo el paso del viento,
Susurro que evita el silencio del mal.

Loco amor de vida que a la eternidad incita,
Gritos que estremecen al más inocente de sus deseos;
Grito al amor, armonía a mis oídos, Sol que no sabe dónde está.

Y su esperanza a pesar del miedo no se agota,
Le sigue en las noches y en sus sueños más profundos;
Consuela sus penurias, al son de la ráfaga más violenta.


Cristóbal Vásquez Q.

Esperando aquello

Allí esperaste a que te recogieran, pero nadie llegó.
Tus horas finalizaron y los minutos tardíos llegaron.
Pero al fin estás aquí, esperando que alguien venga de nuevo.
No estás solo, estás con tu orgullo, tu venganza y sin dudar la maldad.
¿Cuándo fue el día en que lograste llorar?, muchos han pasado
y tu rostro no muestra temor alguno.

Por dentro lloras, por fuera ríes.
El mundo te lleva cuando débil te encuentras,
cuando mejoras te vas por tu cuenta.
Sin dudar pensaste en aquel pasado oscuro, y este aún te atormenta.
Seguramente crees no sentir amor,
pero si sientes aquel sentimiento de volver,
recuperar, modificar y volver a vivir.

Esperaste sentado nuevamente, pero esta vez solo te acompañó tu voluntad.
En un momento llegó la esperanza acompañada del amor.
Y así se fueron los malos augurios,
aquellos momentos en los que creías ser nada.
Y al fin te fuiste, tras una gran lucha.
Dejaste todo aquello que no te dejaba caminar y cambiaste,
cambiaste en tu forma de pensar y ahora eres más optimista.
Crees en el amor y él cree en ti.

Pero no solo tú debiste esperar todo ese tiempo,
muchos más tuvieron que aguardar a aquello que les hacia feliz.
La vida no es perfecta y lo sabes, pero eso no significa
que es imposible.


Cristóbal Vásquez Q.

Difuminado

A lo lejos se pierde su voz
Dulce anhelo de un falto de corazón,
Se estrellan sus pensamientos
El deleite de sus memorias ha de esperarse.

Su voz, magnifica recreación de un artista,
Figura retórica para el alma enaltecida.
Su llanto, el lamento de los dioses,
La desdicha de un enamorado.

Su rostro desfigurado, pues su hermosura ha exagerado,
Más su alma amiga ha sido paciente
Y en el soneto más hermoso,
Le ha visto perecer.

Su compasión es absorbida por aquella deslumbrante piel,
Le lleva a aquella danza única del amor;
El anhelo de su corazón le canta,
Pues juntas esas dos almas se difuminan hacia un nuevo amanecer.

Cristóbal Vásquez Q.

Miedo

Oh amor mío que entre las ramas descansas,
Cuidas de mi alma y resguardas mis esperanzas;
Que cansado te ves, más sin palabras te has quedado,
Tengo miedo de que me dejes, amor idealizado.

En tus manos se ha cobijado nuestra vida,
En tus brazos he dormido todos estos días,
En tus ojos veo el llanto de mis heridas,
En tu amor siento que mi alma respira.

Más aún sigues callado,
Mientras en el fondo de mi corazón
Me encuentro acorralado.
No me dejes solo mi vida.

Aún te siento en las lejanías de aquel puerto,
Miro tus ojos y la seguridad no encuentro;
Gritas a mis oídos pues la razón he perdido,
Ay! Amor mío no me dejes con este delirio.

Siento miedo de perderte,
Siento miedo de dejarte;
Haz que el gozo vuelva a mi vida cariño,
Pues la vida blanca y negra se ha tornado amor mío.


Cristóbal Vásquez Q.
Viernes, 16 de julio de 2011.

Extraño

Brisa de otoño que rodeas mi cuerpo,
Mírame a los ojos y dime si es cierto
Que en los brazos de un extraño
Me han descubierto.

Sus labios he rosado
Y en sus brazos me he posado,
Aura bendita que me iluminas
En los recuerdos de ésta vida.

Su cuerpo junto al mío,
Reflejan en el oasis la fuente de la vida;
Deseo y eternidad,
Unión y fraternidad.

Las hojas de los árboles nos cobijan,
La tierra sagrada nos incita
Al bello amor de las caricias.
Tu voz, armonía para mi vida.

En las vueltas de la vida, no te he visto ni en la esquina;
Pero tu voz, dulce y única,
Me recuerdan a aquel extraño
Que en mis sueños aún respira.


Cristóbal Vásquez Q.
Viernes, 15 de julio de 2011.

Corazón al descubierto

En mi mente bailas hermosa bailarina,
En mi mente te posas hermosa golondrina;
Que tan solo buscas la libertad de sus caricias,
Amada mía me cautivas.

En lo recóndito de mi corazón
Espero ser el guardián de tus deseos,
Te abrazo y te contemplo
Más con tu mirada me enrojezco.

Dulce espíritu libre que con tus ojos irradias alegría,
Me llenas de dulzura y curas mis heridas;
Te abrazo y te contemplo
Más con tu mirada me enrojezco.

Pronto en la mañana te beso,
Pues aún la luna ilumina nuestros cuerpos;
Brillantes bajo el esbozo de nuestros recuerdos,
¡Ay! Amada mía no me dejes con mi tormento.

Es de noche y aún te pienso,
Llenas de gozo mi descontento;
Miro tus ojos por un segundo,
Pobre de mí que no te encuentro.


Cristóbal Vásquez Q.
Viernes, 15 de julio de 2011.

Poemas y otros

Hola!


Con el agrado de saludarles, les doy la bienvenida a este nuevo blog que he creado con el fin de mostrarles mis escritos. Espero que sean de su agrado.


Cristóbal Vásquez Quezada
Chillán, Chile