"Because at the end of the way you will find a light, the kind of light that never lies, the kind of truth that you will never find in another world. Feel free and write."

jueves, 27 de octubre de 2011

Encuentro de una noche.

"Las aves durmiendo se encuentran y nuestros besos vivos nos mantienen alerta,
corazón de mis amores dame tu mano que en mi alma ya soledad no has dejado.
Miro tus ojos en la oscuridad, tu sonrisa irradia en la tempestad.
Busco tus labios que se esconden de la multitud,
buscas mi rostro ya sumido en un temeroso resplandor.
Te sonrojas, me sonrojo, caímos, subimos,
arriba, abajo, al lado, al otro lado; a todos lados.
Hoy pienso en tus palabras y en tus versos sabor a canela,
me tiendo en el verde césped;
sólo tú y yo nos volvemos arena.
Volamos gracias al viento hacia aquello que nos entrega el aliento,
hacia noches de locura, hacia una vida sin amarguras.
Te miro de nuevo y me percato de que el espejo está limpio, 
no soy yo el que me veo en él sino la unión de dos almas que juntas vagaron
por siempre hasta el amanecer".


Cristóbal Vásquez Quezada
28/10/11

jueves, 20 de octubre de 2011

Y así la cosa...

Bajo el intenso iluminar de la luna me encuentro besando tus manos amor encantado, bajo el espectro de mil historias me sonrojo con la aparición de tu figura, dulce hermosura. Mis pies flojos descalzos caen en un vendaval de cavernas alusorias mientras que mi corazón, sincero y asustadizo, te regala mil noches bajo el azul incorporio de esta maniobra. Te beso, te esquivo, te extraño. Te lloro, te anhelo, te encuentro. Oh amor mío que en el desorden me ordenas la vida, la esperanza y la alegría; aglomeraciones de almas caen bajo el destello de esta historia. Me marco, te marcas, te abrazo y no te espantas, te miro a los ojos y la vida encuentro en tus labios, bésame amor siniestro bajo la sombra de nuestro gran árbol. Más hoy me encuentro corriendo por este gran sendero de almas sin destino, por lo menos creo tener el mío, entre nieblas que no son nieblas e infiernos bañados por ríos. Aún estoy despierto y este sueño incrédulo que he visto con los ojos abiertos no cuenta más historias que las que un cuentacuento cuenta cuando está muerto. Buenas noches.

martes, 18 de octubre de 2011

Silencio

Encuentro cercano, encuentro siniestro,
vas de mi mano hacia un nuevo encuentro. 
Nubes cubren otros cielos, más el mío es incierto,
voces que callan en silencio los gritos de felicidad y encantamiento.

Llanto que ya no estás, nunca te devuelvas al desván,
mírame a los ojos y dime:
¿Por qué guardas silencio?
Y callas entre lo eterno, risueño amor sin tormento.

Sonríes y me besas, me acaricias sin tomar en cuenta
que en cada caricia rapidamente me despellejas,
pero en el sinfín de esta alma indiscreta
el gozo impreso se agudiza, amigo mío, sin control alguno.

Camino sin ruta, rumbo sin navegante,
besos inmunizados, abrazos enlazantes,
manos temblorosas, miradas cautivantes,
amor entre nubes, amor mío no te me marches.

Cristóbal Vásquez Quezada
18/10/2011

sábado, 15 de octubre de 2011

Historia


“De hecho en los momentos en que no paras de pensar el sueño se vuelve ausente y las manos continúan su trabajo, escriben y escriben para luego ver paso a paso lo que los ojos ciegos no pueden mirar, pero que el corazón solitario a altas horas de la noche ha de observar y vigilar”.

            Era aún temprano y ya sentía mi marchar, lejano hacia el horizonte con la voz entristecida y la mirada por detrás. Cada paso, cada respiro, cada mirada, cada suspiro; todos me recordaban que debía marcharme. Las voces de los dioses, la risa de un semáforo; el tiempo no quería parar. Recuerdo tu voz, segura y precisa, recuerdo tus labios, nerviosos y hermosos. Hoy me dejaste marchar para volver, me diste las alas para poder continuar este corto vuelo con las esperanzas de volver a ver en tu rostro aquella llama del desvelo. Más ahora me pregunto dónde estarás que mis ojos son de espanto, mi corazón ya no es de palo y mis manos cantan en conjunto; rosa sin espinas aún no te has marchitado, a la espera me encuentro, cariño, en el ocaso de nuestro lazo.
            Un bus directo al recuerdo llegó y tu abrazo, dulce y tierno, en el mío se cobijó; luna llena dónde estás que mi alma te necesita. Luego observé el paisaje y en cada árbol te veía, a cada metro te sentía, a cada kilómetro moría; danzas en honor a nuestra alegría, amor no pares sino se va mi vida.
            Al final del día aquí me encuentro, esperando de nuevo la llegada de nuestro reencuentro, el baile que jocoso se interpone entre nuestro estruendo, cariño mío que con tu rostro del camino ya me pierdo. Buscando rosas ya me encontraré y con mis manos una  a una te daré, alargaré la espera, las sonrisas y los abrazos; cariño mío, el futuro no predigo pero este es el presente que así vivo.

Cristóbal Vásquez Quezada
16/10/11

martes, 11 de octubre de 2011

Llueve

Las gotas de lluvia rocían mi ventana, aquella que se transluce en mi rostro; gotas que caen por mis mejillas en señal de gozo cuando me quiebro al son de un simple esbozo. La lluvia en mi cuerpo refleja la unión de este inhóspito deseo, las nubes que me impiden ver las estrellas me cuentan lo que ocurre por allá afuera; chismes corren, chismes se arrastran con el cantar de las palabras. Más en tus ojos veo la claridad del día, que me sujeta en la caída y me mima con palabras suaves en tiempos de agonía; beso fuerte y extenso, cubres hoy mi alma en consuelo. Las aves con la lluvia se espantan, con el rocío de la madrugada en sus nidos se refugian; yo aún sigo aquí, caminando por los designios de este brusco camino, esperando encontrarte en algún punto de este destino. Pues ahí te veo, frágil y sincero, bajo aquella piel que desde este mundo me lleva lejos; altos montes recorro y aún corro en aquello que gozo me entrega.

En tus manos estás presente, nervioso y con miedos nunca ausentes, que vuelan a lo alto de esta colina, pero que pretenden irse lejos de toda alegría. Al fin y al cabo disfruto estas gotas que recorren mi rostro, producto del amor y la alegría, de la felicidad y de la armonía; gruesos muros han caído desde tu llegada… ¡Dulce amor que en este día de lluvia aún siento tu mirada! Tus manos temblorosas, labios espantados, tiernos abrazos, calor de enamorados, lluvia incesante el día no eres capaz de arruinarme, porque a pesar de que has de mojarme a mi corazón que en gozo se encuentra hoy en día no has de apagar; trata de no llevarme hacia atrás.

Las gotas de lluvia rocían mi ventana, pero ahora con ternura le acarician y a la vez mi rostro han de tocar… Cariño mío tú que estás presente, intensificas la lluvia que cubre mi mente, fresco te mantienes en mi vientre, más ahora me deleito en mi presente.

Cristóbal Vásquez Quezada
12/10/11


sábado, 8 de octubre de 2011

Cuatro paredes

Entre cuatro paredes me encuentro cariño, encerrado sin salida y en la oscuridad de un mundo que no comprende nuestra manía. Hoy te beso en mis sueños y bajo las ondas de mis suspiros cubro con gozo mis recuerdos, empapados de lágrimas por la miseria de mi espera, dulce en armonía por la idea de nuestro encuentro. Con tus encantadoras palabras llenas el alma mía, que se esparce por nuestra habitación añorando el abrazo de nuestra vida.

Mientras espero en la intemperie de mis sueños, mientras canto canciones de amor y escribo versos escondidos, soy yo cariño quien muere por dentro. Siento tu tristeza en mi vientre, siento tus manos implorando verme, siento tu risa en cada espacio de este hogar, siento tus besos en cada despertar.

Finalmente aquí estoy dulce espectro, se que de carne y hueso estás hecho. Más aún mis ojos somnolientos esperan con esperanza, la llegada de tu amor cubierto de templanza.

Cristóbal Vásquez Quezada
08/11/2011