"Because at the end of the way you will find a light, the kind of light that never lies, the kind of truth that you will never find in another world. Feel free and write."

viernes, 20 de enero de 2012

Desquite sobre desquite.


Con este nudo en la garganta comienzo a escribir aquello que no en mi realidad interior, pero si en mis pensamientos se desmaraña, aquello insólito que jamás transcribiré con mi voz; palabras que han de quedar en letras enmarcadas. Sufro por esto aunque aún siento mi respirar, pausado con el tiempo y silencioso como el mal, te miro a los ojos y aún no lo creo, que tonto he yo de ser. No te he dado las razones para poder celarte, no te he mirado a los ojos para poder decirte que cada paso tuyo, cada latido, es parte de este calmado semblante. Mis manos sienten tu calor, más tú cada vez te alejas; senderos íntimos recorren nuestras emociones, aquellas turbadas por el error de nuestra necedad. Más ahora rompes mi alma, aquella que no es de plastilina, porque ser humano he de ser en esta vida. De pronto nos miramos por unos segundos y ya no tienes ojos, son de otro inhumano que en sus juegos te ha apostado. Corremos y corremos, pues todo esto es un sueño; mi mano aún comprometida no puede virar en la esquina. Pues creo que en mal tiempo te conocí, ente de mi agonía, con mala cara te recibí, pues mi cuerpo no me pertenecía; más ahora me lamento, con esta piedra en el pecho, por el apuro de mis descontentos, lo apresurado de mi comportamiento. Sin embargo, miro este cielo estrellado que ojos de serpiente cobija debajo de su ceño, se ríe de mi locura, de mi caminar pausado y atareado, se ríe de los enamorados, se ríe de los ciegos que miran por los oídos, pobres endemoniados. Y a presión de un término escribo rápidamente esta memoria, que por más que la evito y la cobijo entre otros ojos plebeyos, escurren por los caudales de la mentira hacía ti, ser inhóspito, que me haces decir la verdad con gestos imprecisos…Pues tonto he sido, me lamento por lo nunca antes dicho.

martes, 10 de enero de 2012

Te recuerdo, en esto.


Callado me encuentro
corazón siniestro,
rompe mis arterias y
presiona mis entrañas.

La vida te ha deparado un destino inesperado,
mientras que mis ojos grises se han tornado
como el día que opaca nuestros pensamientos;
corren y corren como el viento.

Extiendo mis brazos y a nadie engaño,
muevo mis dedos y ya el tacto he perdido,
más aún lloro lágrimas hurtadas;
rompe a pedazos esta hermosa carnada.

Más ahora nada vive es esta inhóspita alma
que grita de celos al mirar dos mil destellos
con luces intimidadoras que ciegan mi seño;
mis ojos caen por esteros inciertos.

Y al llegar la mañana pienso en el nuevo día,
aquel que de a poco se llena de armonía,
evitando esta pesadilla que por más que escondo
es parte de mi usual agonía.