"Because at the end of the way you will find a light, the kind of light that never lies, the kind of truth that you will never find in another world. Feel free and write."

sábado, 12 de noviembre de 2011

Cuento de carretera


Si contar árboles fuera el trabajo de mi vida y el único paso hacia nuestra alegría, diría que cuantos conté ya no recuerdo pero bajo la luz del día y números inciertos pude apoyar mi cabeza y mirar correr nuestras siluetas por aquel verde tan expuesto. El paisaje se extendía sin límites por mis sentidos, la brisa fue melodía para mis angustias y tu pensamiento, divino y cortesano, me hacía recordar lo hermoso de nuestra alegría cuando nos imaginaba correr por aquellos caudales llenos de magia y cortesía. Hermoso ente que en mis sueños me protegiste, me cobijaste, me abrazaste; mi sentido se perdía en la oscuridad de la noche y al cerrar mis ojos, blanco te veías amor sin trasnoche. Podía ver aquellas ánimas correr al sol de la carretera, pidiendo ayuda; lloraba por ellos y por la incompetencia de mi inutilidad, sollozaba entre praderas por mi ayuda innecesaria, pero ahí estabas, sereno y competente haciéndome compañía con aquel rostro sonriente. Te pienso, te vivo, te recuerdo y suspiro. El camino se acortaba y me lamentaba por no haber aprovechado cada segundo de tu recuerdo, los árboles se hacían más pequeños y mi alma lloraba de desconsuelo. Cuando ya nada había ahí tú estabas, sereno y contento, más luego de una semana de ligeros libertinos hasta el agua de charcos eternos evito por llegar a ti, cariño mío, que con ansias aún te espero.

Cristóbal Vásquez Quezada
12/11/2011

No hay comentarios:

Publicar un comentario