"Because at the end of the way you will find a light, the kind of light that never lies, the kind of truth that you will never find in another world. Feel free and write."

sábado, 15 de octubre de 2011

Historia


“De hecho en los momentos en que no paras de pensar el sueño se vuelve ausente y las manos continúan su trabajo, escriben y escriben para luego ver paso a paso lo que los ojos ciegos no pueden mirar, pero que el corazón solitario a altas horas de la noche ha de observar y vigilar”.

            Era aún temprano y ya sentía mi marchar, lejano hacia el horizonte con la voz entristecida y la mirada por detrás. Cada paso, cada respiro, cada mirada, cada suspiro; todos me recordaban que debía marcharme. Las voces de los dioses, la risa de un semáforo; el tiempo no quería parar. Recuerdo tu voz, segura y precisa, recuerdo tus labios, nerviosos y hermosos. Hoy me dejaste marchar para volver, me diste las alas para poder continuar este corto vuelo con las esperanzas de volver a ver en tu rostro aquella llama del desvelo. Más ahora me pregunto dónde estarás que mis ojos son de espanto, mi corazón ya no es de palo y mis manos cantan en conjunto; rosa sin espinas aún no te has marchitado, a la espera me encuentro, cariño, en el ocaso de nuestro lazo.
            Un bus directo al recuerdo llegó y tu abrazo, dulce y tierno, en el mío se cobijó; luna llena dónde estás que mi alma te necesita. Luego observé el paisaje y en cada árbol te veía, a cada metro te sentía, a cada kilómetro moría; danzas en honor a nuestra alegría, amor no pares sino se va mi vida.
            Al final del día aquí me encuentro, esperando de nuevo la llegada de nuestro reencuentro, el baile que jocoso se interpone entre nuestro estruendo, cariño mío que con tu rostro del camino ya me pierdo. Buscando rosas ya me encontraré y con mis manos una  a una te daré, alargaré la espera, las sonrisas y los abrazos; cariño mío, el futuro no predigo pero este es el presente que así vivo.

Cristóbal Vásquez Quezada
16/10/11

martes, 11 de octubre de 2011

Llueve

Las gotas de lluvia rocían mi ventana, aquella que se transluce en mi rostro; gotas que caen por mis mejillas en señal de gozo cuando me quiebro al son de un simple esbozo. La lluvia en mi cuerpo refleja la unión de este inhóspito deseo, las nubes que me impiden ver las estrellas me cuentan lo que ocurre por allá afuera; chismes corren, chismes se arrastran con el cantar de las palabras. Más en tus ojos veo la claridad del día, que me sujeta en la caída y me mima con palabras suaves en tiempos de agonía; beso fuerte y extenso, cubres hoy mi alma en consuelo. Las aves con la lluvia se espantan, con el rocío de la madrugada en sus nidos se refugian; yo aún sigo aquí, caminando por los designios de este brusco camino, esperando encontrarte en algún punto de este destino. Pues ahí te veo, frágil y sincero, bajo aquella piel que desde este mundo me lleva lejos; altos montes recorro y aún corro en aquello que gozo me entrega.

En tus manos estás presente, nervioso y con miedos nunca ausentes, que vuelan a lo alto de esta colina, pero que pretenden irse lejos de toda alegría. Al fin y al cabo disfruto estas gotas que recorren mi rostro, producto del amor y la alegría, de la felicidad y de la armonía; gruesos muros han caído desde tu llegada… ¡Dulce amor que en este día de lluvia aún siento tu mirada! Tus manos temblorosas, labios espantados, tiernos abrazos, calor de enamorados, lluvia incesante el día no eres capaz de arruinarme, porque a pesar de que has de mojarme a mi corazón que en gozo se encuentra hoy en día no has de apagar; trata de no llevarme hacia atrás.

Las gotas de lluvia rocían mi ventana, pero ahora con ternura le acarician y a la vez mi rostro han de tocar… Cariño mío tú que estás presente, intensificas la lluvia que cubre mi mente, fresco te mantienes en mi vientre, más ahora me deleito en mi presente.

Cristóbal Vásquez Quezada
12/10/11


sábado, 8 de octubre de 2011

Cuatro paredes

Entre cuatro paredes me encuentro cariño, encerrado sin salida y en la oscuridad de un mundo que no comprende nuestra manía. Hoy te beso en mis sueños y bajo las ondas de mis suspiros cubro con gozo mis recuerdos, empapados de lágrimas por la miseria de mi espera, dulce en armonía por la idea de nuestro encuentro. Con tus encantadoras palabras llenas el alma mía, que se esparce por nuestra habitación añorando el abrazo de nuestra vida.

Mientras espero en la intemperie de mis sueños, mientras canto canciones de amor y escribo versos escondidos, soy yo cariño quien muere por dentro. Siento tu tristeza en mi vientre, siento tus manos implorando verme, siento tu risa en cada espacio de este hogar, siento tus besos en cada despertar.

Finalmente aquí estoy dulce espectro, se que de carne y hueso estás hecho. Más aún mis ojos somnolientos esperan con esperanza, la llegada de tu amor cubierto de templanza.

Cristóbal Vásquez Quezada
08/11/2011

viernes, 30 de septiembre de 2011

Vida

Al abrir mis ojos te veo caminar dulce espectro de mis sueños, te siento al lado mío y te oigo respirar, profundo y sin camino. Mas hoy te alzas en la enredadera de tus verdades, hoy me impongo nuevamente a lo que ya es parte de mi vida; nos conocemos y en nuestras manos hemos cultivado un nuevo amanecer. Ahora te miro por aquella ventana de un mundo que nos separa, mundo que compartimos y que sólo el grosor de una muralla complica; camino sin rumbo alguno, sólo tu voz he de seguir. Hoy he vuelto a mirar hacia un nuevo horizonte, aquel en el que has de esperarme cariño mío, aunque no hace falta la espera, pues somos dos almas que ya conocen aquello que no tiene final.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Esta noche

C:
Bajo la luz de las estrellas caminábamos hacia nuevos mundos, de la mano recitábamos poemas a la luna y nuestros cuerpos, cansados por el viaje, invocaban a dioses en sus cavernas. Tu mirada se perdía en la mía más perdidos nos encontrábamos en el camino, nuestras piernas temblorosas recorrían aquel valle, aquel que su salida ya no era de gran importancia. Tus labios rocé blanca paloma que a gritos y a carcajadas te escurrías de mis brazos, aquellos que fuerte te apretaban y con miedo tu partida lloraban.
Esta noche amor mío te recuerdo, te deseo, te venero; esta noche bajo el llanto de los mares a gritos me aferro a una realidad que en su base la distancia atormenta. Hoy te imploro dulce alma y te condeno al lamento de la mía, que en silencio guarda sus esperanzas mientras que en su espejismo te busca ya cegada.

sábado, 10 de septiembre de 2011

just that.-


Confusión, pasión,
ternura, cariño y amor;
aquí estoy y por esta senda he de caminar,
espero Dios que me ilumines, no me dejes atrás.

me.-

Hoy


Hoy

Mil versos de amor te escribiré,
Mil canciones de gozo cantaré,
Gotas de lluvia rozan mi rostro
Que alegre se encuentra hoy.

Mi llanto ha callado
Más tu voz, sencilla y gentil, me ha conquistado;
Tonto soy de caer tan rápido,
Pero esto que siento ahora no puede ser más claro.

Una sonrisa y un abrazo,
Pues solo voy caminando;
De regreso a casa con el sueño
De que otro día vendrás a mi encuentro.

Amor sublime, amor contento;
Hoy te escribo estos versos
Los cuales mañana, creo,
Te daré en besos.