"Because at the end of the way you will find a light, the kind of light that never lies, the kind of truth that you will never find in another world. Feel free and write."

viernes, 23 de diciembre de 2011

Años


            La oscuridad reflejaba sin luz ni sombra un rostro inerte sin voz ni escoria, sus ojos miraban la luz de un cielo apagado y su voz, muda e insensible, corría sin pies sobre las olas. Mágicas manos oían el silencio de luces paranoicas, mientras que brazos inmóviles abrazaban la nada, llena de amor y ternura.
            Pisaba fuerte un paso desangrado y miraba a su alrededor, más sus años le han cobrado la dicha de sus labios. Su piel no tersa, sus manos arrugadas y su voz terca avisaban a gritos acorralados el paso de una larga época; vejez que a raíz de surcos se manifiesta. Ramas grises descienden de un paraíso de historias incontables, de fiestas fúnebres y de velorios paganos. Invitados corrían de un lado a otro, mientras que en su gozo lloraba lágrimas sin memoria, mi dulce cantora. Y mientras su vientre se abultaba continuaba cantando a decibeles imperceptibles para esta historia; muero de pena y aún canto glorias
            La oscuridad reflejaba sin luz ni sombra un rostro inerte sin voz ni escoria; racimo de uvas que una a una pudre su ternura, pierdo mi voz, pierdo la memoria.

martes, 13 de diciembre de 2011

.


Esta noche te dedico estas palabras que nacen debajo de montones de emociones, lágrimas y tormentos, palabras que reflejan la dicha de este momento y la acorazonada de un corazón contento. Enredo entre tus cabellos mis dedos hambrientos, más aún te beso y como un pequeño me siento; conociendo el mundo, naciendo aún por dentro. Mientras nuestros labios rozamos mi cuerpo se eriza al compás del pentagrama, siento tu respirar profundo y sereno, siento mi vida caminando a paso lento. El tiempo se detiene, desdicha que en realidad sólo en mi mente, y nuestros abrazos, tiernos y sinceros, crean el fuego eterno de un infierno con gusto a cielo. El verde de las hojas se esparce por nuestros vientres; mis pies tiritan y mis dientes se adormecen. La lluvia recorre mis ojos, emocionados por la espléndida aparición de ángeles semi-desnudos, demostrando al mundo la serenidad del cuerpo sin límites para amar. Recorro tu mente centímetro a centímetro, más aún me queda por recorrer una infinidad de kilómetros, llenos de audacia y faltos de envidia; mis ojos serenos permanecen en vigilia. Nos veo caminar por valles ínfimos a la luz de la Luna, las estrellas nos guían los pasos hacia la alegría. Luego nuestras miradas se cruzan, alocados sueños esparcen nuestra ternura; te beso a lo lejos silueta de sombras no oscuras.

Más ahora exhausto me encuentro, pues nada de lo que he escrito puede señalar mis sentimientos en estos momentos, aquellos indescriptibles y de paso alucinantes, besos inciertos. Mi almohada espera el retorno de mis sueños, sueños sin vida que cuando apareces se iluminan, vida que me mimas en un vendaval de caricias. 

martes, 29 de noviembre de 2011

no title

Bajo la mirada de atentas estrellas
beso tus labios con sabor a menta,
purifican mi alma, me dejan sin vuelta.
No bajes al valle, no soporto esta tormenta.

Soltar tu mano, besar sin espacio,
te miro de lejos y ya mi corazón no siento;
almas vagan en el cajón de los recuerdos,
más te llevo en mi canción, pues no eres un desecho.

Tus ojos me miran y me llenan de vida,
tus manos recorren mi cuerpo, pues es sólo un invento;
locura recorre nuestras mentes,
insanas, impuras, incompetentes.

Mas aún cualquier insulto se desmiente
al saber que eres tú el motivo de este presente,
rayo de luz que entra por mi ventana,
nunca traigas contigo un nuevo mañana.



nunca traigas contigo un nuevo mañana.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Extraños de negro

Dulce paloma que entre mis labios te escondes
dame vida, dame vigilia, dame alegría,
tus manos me buscan, mis brazos te nombran,
dame historia, dame la gloria, alma mía.

Dentro de una cápsula sin fondo te fundes,
cariño de mis colores, azul de medianoche.
Te miro, te siento aquí adentro;
vivo, entero y eterno; armonía oscilatoria.

Entre mis dedos yacen los tuyos,
vitales como el agua que corre por aquel charco,
en el cual tu, cariño mío,
me hiciste parte de tu vivo encanto.

Más miro el cielo con alegría y mis ojos,
ya cerrados, respiran aún parte de esta alegoría.
Hombres de negro tratan de robarnos nuestro cariño,
amor mío, que bajo siete candados escondo de estos enanos malditos.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Cuento de carretera


Si contar árboles fuera el trabajo de mi vida y el único paso hacia nuestra alegría, diría que cuantos conté ya no recuerdo pero bajo la luz del día y números inciertos pude apoyar mi cabeza y mirar correr nuestras siluetas por aquel verde tan expuesto. El paisaje se extendía sin límites por mis sentidos, la brisa fue melodía para mis angustias y tu pensamiento, divino y cortesano, me hacía recordar lo hermoso de nuestra alegría cuando nos imaginaba correr por aquellos caudales llenos de magia y cortesía. Hermoso ente que en mis sueños me protegiste, me cobijaste, me abrazaste; mi sentido se perdía en la oscuridad de la noche y al cerrar mis ojos, blanco te veías amor sin trasnoche. Podía ver aquellas ánimas correr al sol de la carretera, pidiendo ayuda; lloraba por ellos y por la incompetencia de mi inutilidad, sollozaba entre praderas por mi ayuda innecesaria, pero ahí estabas, sereno y competente haciéndome compañía con aquel rostro sonriente. Te pienso, te vivo, te recuerdo y suspiro. El camino se acortaba y me lamentaba por no haber aprovechado cada segundo de tu recuerdo, los árboles se hacían más pequeños y mi alma lloraba de desconsuelo. Cuando ya nada había ahí tú estabas, sereno y contento, más luego de una semana de ligeros libertinos hasta el agua de charcos eternos evito por llegar a ti, cariño mío, que con ansias aún te espero.

Cristóbal Vásquez Quezada
12/11/2011

jueves, 3 de noviembre de 2011

Fluyes


Fluyes por caminos muy pequeños,
alma colorada,
para llegar al gran centro purificador.
¡Oh hermosa cápsula!
por valles glomerulares
pasas ya descalza,
sangre pura un largo
camino de esperanza.

Atrás has dejado tus males
joven andante,
más en el proximal
recuerdos olvidados se unen a tu aura.
El Asa de Henle el camino te entorpece
y tus males ya ha deshidratado.

En curvas distales
reabsorbes lo hermoso de la vida,
vida que limpias
y secretas lo último te tu agonía.

Ahora todo es claro y perfecto,
manos se extienden al fin en tu encuentro,
sales de este túnel eterno, alma aterrada,
hacia un mundo siniestro de evacuaciones inesperadas.


Cristóbal Vásquez Quezada
02/11/11