Si decir mentiras me llevara al cielo, diría que eres la gran escoria de este mundo; si me pidieras que te dijera lo que siento simplemente guardaría silencio, alma mía permíteme apreciar este momento. Hoy tu mano me extiendes, te aseguro que mis sueños no mienten; tus ojos me cuentan la historia, tardes de amor y sueños de locura. Más ahora que mi mente confusa se encuentra, te aseguro que un predador no sería capaz de dar veinte vueltas por su presa como yo recorrería el mundo para entregarte mi nobleza. Oh alma mía, corazón puro lleno de fantasías; si lees esto no te alarmes, es solo producto de mis agonías.
Cristóbal Vásquez Q.
25 de Julio de 2011
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